Las palabras se leen, se escuchan, se sienten. Pueden ser pensadas, contadas y cantadas. A veces son dulces otras son puro veneno. Hay palabras muy claras, otras ambiguas, ... y todas ellas dentro de infinitos contextos.
Libros, Cortos, Etiopía, Música, Amistad, Vigo, Educación, Lugares, Emociones y Sentimientos... pertenecen a este (mi) diccionario, el de LA PALABRA MÁGICA
Apenas le conocía pero ya se había enamorado y en las leyes de su vida, regidas por un férreo don de sumisión, eso no era menos que un pecado mortal. Decidió mantener ese sentimiento en secreto. Sería suyo y de nadie más. Pero la pasión cuando se enciende desata actos incontrolables y ya sólo podía dejarse llevar por la evidencia de sus impulsos. Quiso saber qué tipo de mujer le gustaba a él hasta conseguir dibujar en su imaginario el aspecto de esa belleza por él ansiada. En ello se puso a trabajar sin descanso hasta convertirse en aquella mujer de curvas finas, sonriente, recatada, estilosa, fuerte pero a la vez dulce con melena larga que él decía desear. Y la deseó. Ella se dejó arrastrar. Comenzó su nueva vida en el castillo de princesa del mejor cuento jamás contado al lado de su príncipe y a pesar de los mil dragones que acechaban la fortificación. Allí se quedó un tiempo. Mucho tiempo necesito para darse cuenta que nunca sería esa princesa, que él sólo se amaba a sí mismo y que el castillo, como el del mejor cuento jamás contado, era de arena fina.
Quedan en la mochila del pasado muchos recuerdos guardados.
Los que más pesan son, quizás, los recuerdos inacabados, ficticiamente inacabados.
En realidad ese recuerdo tuvo su propio fin,
pero ni el recuerdo ni su final nunca tuvieron que entrar en tu mochila.
O eso pensabas tú.
¿Es ahora lo que piensas?
Los finales, en ocasiones, tienen despedidas.
Sí: Las despedidas nunca son perfectas y siempre son tristes.
Y lo más probable es que nadie te advierta de lo que pasará en el futuro.
Sólo tu mochila te dará pistas y tu ceguera no dejará que las veas.
Los fantasmas te iluminan.
¿De verdad crees en fantasmas?
Hoy vinieron los fantasmas
se llevaron el sofá
y tu hueco en mi colchón.
No han dejado casi nada...
que ahora estás pero no estás
y yo estoy pero no estoy.
Y nos dio un poco de pena,
pero daba un poco igual; nos pusimos a reír,
nos sentamos a la mesa y cuando me diste la sal
yo me di cuenta por fin.
Van a quedarme muchas cosas que decirte,
pero esta despedida es imperfecta,
las despedidas nunca son perfectas y siempre son tristes.
Hace dos años por estas mismas fechas,
te conocí, me conociste.
No me advertiste: dentro de dos años nos pondremos tristes.
Cuando vuelvan los fantasmas, que se queden a cenar y te vienes tu también.
Que el derrumbe de mi casa va a ser pronto ya verás
que espectáculo va a haber.
Te tengo aquí mismo delante de mí y no sé donde estarás,
van a quedarme muchas cosas que decirte
pero esta vez despedida es imperfecta.
Las despedidas nunca son perfectas y siempre son tristes.
Hace dos años por estas mismas fechas,
te conocí, me conociste.
No me advertiste: dentro de dos años nos pondremos tristes.
Y aunque ahora somos nuevamente dos extraños,
hay un motivo por el que nos conocimos,
y si está escrito que no tenemos que separarnos, nos volveremos a encontrar,
en el destino iluminados, nos volveremos a abrazar
iluminados por el pasado.